Dulce como la vida dulce
Dulce como la vida dulce
Triste como el sueño perdido
Amarga como la sombra que no vemos
Planeando sobre nuestras cabezas
¿Has mirado tu alguna vez, cariño, por el hueco del tiempo?
¿Te has sentido volar con las alas del tiempo?
Oh nena, ni la sangre ya da razones para esta indefensión
Ni los oscuros relámpagos del atardecer
Que iluminan nuestros grandes secretos
Pueden hacernos sentir más vivos
Porque la muertenos sigue dominando
Los sueños se agotan esta noche oscura
Pero los hombres que mienten
Ya no son hombres
Los niños que matan
Ya no son niños
Y los grandes que tienen todo
Ya no son grandes
Pequeños como su miseria
Viven sintiéndose poderosos
En este mudo intento de hablar sin sonido
Reside el eco del tiempo pasado
La verdad y la mentira hermafroditas de la vida
Hasta donde exprimen nuestras vidas
Nena no hay dios
No lo ves nena, nadie sueña un sueño hermoso.
De tu gran amor
Para ti
Dulce iluminada estrella
Luz y amor.
Raf
